viernes, 29 de julio de 2011

Carta Abierta al Presidente Humala

Lima, Perú
29/07/2011

Estimado señor Humala:


Es un placer saludarlo y presentarle mis sinceras felicitaciones ahora que usted es oficialmente Presidente de la República del Perú por los próximos 5 años. Usted tiene una tarea ardua y nada fácil la cual es demostrarnos que las ideas que su alianza sostuvo como oposición durante las gestiones de García y Toledo son las mejores de aplicar ahora que son gobierno.

Realmente espero que me disculpe, pero yo soy sumamente escéptico al respecto. No es una cuestión de mala fe de mi parte, ni siquiera envidia o poca vocación democrática. Nada de eso, al contrario me encantaría que su gestión fuera todo un éxito y que llevara a nuestro país por el camino de paz y prosperidad que todos anhelamos. Sin embargo, experiencias históricas tanto mundiales como de nuestro país brindan la lección de que las ideas estatistas y socialistas jamás han funcionado, y siempre han logrado exactamente lo contrario de lo que se supone, debían lograr.

Lo repito nuevamente, usted tiene una gran y única oportunidad que el país le ha confiado. Es el tiempo de que la izquierda (que se siente representada por usted) demuestre que sus ideas aplicadas a la realidad tienen resultados mucho mejores que los de la supuesta derecha "neoliberal" que ha gobernado (según Uds.) estos últimos 20 años.

Demuéstrenos entonces que la pobreza se terminará con un Estado que regale limosnas a los indigentes a través de programas asistencialistas, que no premian el mérito y muy al contrario premian el ocio y el no trabajar tales como Pensión 65, Cunamás y los diversos programas sociales que en su plan de gobierno aparecen.

Demuéstrenos que los subsidios y/o control de precios generarán una prosperidad real y duradera a los consumidores. Como cuando sus colaboradores propusieron vender gas a menos de la mitad de su precio normal.

Demuéstrenos como resolver los conflictos sociales. Como dialogar con personas que toman puentes, carreteras y edificios públicos como carta de negociación utilizando la violencia irracional y la fuerza bruta. Ustedes llamaban "criminalización de la protesta" y "violación de DDHH" al uso legítimo de las armas de la democracia (FFAA y PNP) de parte del poder político para restaurar el orden. Le recuerdo señor que usted inició dos golpes de Estado de manera directa e indirecta en la que familiares suyos estuvieron implicados que tuvieron como saldo policías asesinados. Asimismo congresistas suyos azuzaron a la población de Bagua mezclando medias mentiras con verdades que tuvieron como consecuencia policías secuestrados, torturados y finalmente asesinados de parte de la población. Hasta ahora los únicos que pagan cárcel por esos hechos son irónicamente los mandos policiales que intentaban restablecer el orden.

Demuéstrenos ahora como piensa erradicar el narcotráfico sin destruir los cultivos de droga y utilizando el "control social" (tal como lo menciona en su plan de gobierno sin especificar que significa). Recuerde que usted llevó al Congreso a muchos cocaleros que tienen interés en seguir con el cultivo de este narcótico escudándose que es para uso artesanal.

Demuéstrenos ahora el respeto a los DDHH y si continúa con la política de enjuiciar policías y militares por haber tenido la desdicha de combatir la subversión en su momento. Usted es un militar que luchó contra el terrorismo y lo acusaron (quizás injustamente) de violar DDHH de ciudadanos de Madre Mía. ¿Enjuiciará a sus ex compañeros de armas y dejará que los abusos judiciales continúen contra estos?

Demuéstrenos asimismo que las empresas públicas que fracasaron estrepitosamente durante los 12 años de la dictadura militar serán rentables y eficientes durante su gobierno y que no generarán pérdidas a los contribuyentes.

Demuéstrenos que Justicia es sinónimo de imparcialidad y respeto a la ley. Y no un arma del gobierno de turno para eliminar a sus enemigos políticos e ideológicos escudándose en supuestas campañas de "anticorrupción".

Demuéstrenos que la constitución de 1979 es superior a la de 1993. A pesar que la primera nos sumió en el atraso, pobreza, estatismo gigantesco y socialismo (heredados de la dictadura militar) y la segunda garantizó hasta la fecha la derrota del terrorismo y el crecimiento y desarrollo económico que todos hemos gozado hasta la actualidad.

Demuéstrenos que su maestría en criticar y hablas pestes de los gobiernos de turno se convertirán en una gestión eficiente e impecable ahora que le toca la oportunidad a usted y a su equipo de gobernar.

Demuéstrenos que es un hombre de palabra y que se quedará estrictamente 5 años sin aprovecharse de su poder para reelegirse usted y su partido ya sea directa o indirectamente.

Por último, demuéstrenos que su gobierno será respetuoso de la ley, de los DDHH, que no cederá a la tentación de la corrupción y que verá la Presidencia de la República como un rol sagrado por el bien de todo nuestro pueblo y no un botín suntuoso dispuesto a ser saqueado durante los 5 años que dure su gobierno.

Por lo anteriormente mencionado le reitero señor Presidente Humala que se le ha brindado la misión divina y gloriosa de regir los destinos de nuestra nación durante 5 años. Un periodo que realmente espero sea de paz, prosperidad y felicidad para la mayoría de peruanos. Usted por mérito propio ya ganó que su nombre quede registrado en la historia para las generaciones venideras, asimismo de usted dependerá que este sea recordado por las malas o buenas acciones que realice durante su mandato.

En verdad le deseo mucha suerte señor Presidente. Que Dios lo ilumine para que gobierne con sabiduría y justicia no solo pensando en próximas elecciones sino en las próximas generaciones. Son los deseos sinceros de uno de los 30 millones de ciudadanos peruanos que respetamos la Democracia y la decisión soberana de la mayoría de la nación.

Atentamente

Frank Keskleich Torres
DNI 46548697

martes, 26 de julio de 2011

Las 10 estrategias de la Manipulación

Artículo redactado por Sylvain Timsit, recogido en Pressenza: "10 Estrategias de Manipulación" de los medios:

1. La estrategia de la distracción El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. "Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto 'Armas silenciosas para guerras tranquilas)".

2. Crear problemas y después ofrecer soluciones. Este método también es llamado "problema-reacción-solución". Se crea un problema, una "situación" prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

3. La estrategia de la gradualidad. Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.

4. La estrategia de diferir. Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como "dolorosa y necesaria", obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que "todo irá mejorar mañana" y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.

5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad. La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. Por qué? "Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver "Armas silenciosas para guerras tranquilas")".

6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión. Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido critico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…

7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. "La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores (ver 'Armas silenciosas para guerras tranquilas)".

8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…

9. Reforzar la autoculpabilidad. Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución!

10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen. En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el "sistema" ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.

Repartija de poder y sombras sobre la justicia

25/07/2011

VÍCTOR ROBLES SOSA (*)

En política es preferible pecar de suspicaz antes que de ingenuo. Por eso no entiendo a quienes aplaudieron entusiastas al primer Consejo de Ministros del presidente electo Ollanta Humala sin saber siquiera cuál sería su composición final.

El próximo gabinete estará liderado por un empresario caviar que posee una vieja ejecutoria mercantilista, acompañado por más caviares, militares, toledistas, tecnócratas y comunistas de viejo cuño. Hacer así un gobierno coherente, que haga las reformas modernas que requiere el Perú, será imposible. Parece que se ha decidido repartir cargos a los grupos influyentes para que no molesten y así poder disfrutar del poder y acumular fortuna. Esto supone, sin embargo, jugar con fuego, porque Humala ha despertado demasiada expectativa en los sectores populares.

Por otra parte, la historia nos sugiere que debemos desconfiar y vigilar al menos hasta no tener la certeza de las intenciones reales del gobernante electo. Hay muchas dudas aún. Desde Lenin, los regímenes marxistas se han impuesto siempre pasando por un cogobierno de transición “con la burguesía” que los ayudó a llegar al poder. Y una vez que toman el control total de éste se deshacen de aquella.

Cuando Hugo Chávez ganó su primera elección, nombró a dos o tres ministros promercado que tranquilizaron a los inversionistas, pero una vez que se acomodó en el poder los echó para iniciar su “revolución bolivariana”. Deseo equivocarme y que Humala haga un gobierno democrático, pero hay muchas señales negativas. Este mismo espíritu me anima a alertar sobre la decisión de la Sala Plena de la Corte Suprema de delegarle a su presidente César San Martín las facultades de iniciativa legislativa que la Constitución le reconoce al Poder Judicial. La decisión es legítima pero preocupante, porque son conocidos los vínculos de San Martín con el Instituto de Defensa Legal (IDL) y otras ONG afines que ya han metido las manos en la Judicatura, violando inclusive su autonomía jurisdiccional.

Siendo imposible que San Martín asuma sus obligaciones de presidente de la Corte Suprema y de gobierno del Poder Judicial, más las tareas propias de la iniciativa legislativa, el riesgo es que al final quienes hagan los proyectos sean el IDL u otras ONG amigas suyas. Sería nocivo para el país, pues desde los años 90 esas ONG han recibido fondos del Estado y de la cooperación internacional presuntamente para reformar la administración de justicia, pero han aportado casi nada. Lo único que mejoró fue el estatus de vida de sus dueños, mientras que miles de pobres siguieron padeciendo prisión injusta por falta de justicia. La delegación de facultades a San Martín procede, pero debe ser con transparencia y sin injerencia de las ONG. La sala plena debe tener muy presente que su primer deber es preservar y hacer respetar la autonomía del Poder Judicial.

(*) Periodista y analista político Web: http://victorrobles.wordpress.com / victor.robles.sosa@hotmail.com

Las nuevas vacas lecheras

26/05/2011

Uri Ben Schmuel
uribs@larazon.com.pe
Las ONG que hicieron del derechohumanismo un estilo de vida –ciertamente muy bien remunerado– se han dado cuenta que ese tema ya no da para más. El perverso mecanismo de la “justicia transicional” que aplicaron en todo el continente, y que pasaba por creación de CVR’s, “efecto vinculante” de sus informes para perseguir judicialmente a los militares, reparaciones colectivas y “museo de la memoria”, está prácticamente agotado.

Esa vaca lechera, pues, ha sido ordeñada al máximo, está seca. Y como mantener un estilo de vida progresista cuesta (no es barato comprar camionetas 4x4 y casas de veraneo en ‘Eisha’) las ONG, a las que ingenio no les falta, han encontrado ya una nueva vaca lechera. Y ésta, por cierto, puede ser ordeñada hasta el infinito. Ahora son las empresas mineras las próximas en la lista para exprimirles las ubres. En Europa, para tal efecto, las ONG de DD HH han creado un “Instituto”, a cuya cabeza pusieron a un Premio Nobel de la Paz, el argentino Adolfo Pérez Esquivel, uno de los sumos pontífices de la progresía. La misión de este “Instituto”, cuyo capítulo principal está en París, es cabildear para que en el Estatuto de Roma se incluya el deterioro medioambiental como una violación de los derechos humanos.

Y ya sabe que los rojos reciclados en verdes consideran a la minería formal como el principal depredador ecológico. De prosperar esta iniciativa, y no dudamos que así será, los empresarios mineros podrán ser perseguidos mundialmente y enjuiciados como criminales por el Tribunal de La Haya. Por cierto, nos aseguran que el “Instituto” de marras ya se ha puesto en contacto en el Perú con la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, cuyos miembros deben estar saltando de contentos ante este regalo caído del cielo. En nuestro país, las empresas mineras forman parte de las bestias negras de los progres, están en el ojo de la tormenta por el tema de las regalías y son vistas con antipatía por el grueso de la opinión pública.

Más aún después del desafortunado comercial del ‘ciego’ Oblitas en medio del partido de nuestra selección con Uruguay (de paso, felicitamos a Paolo Guerrero y al resto del equipo, así como al profesor Markarián. Nos hicieron gritar de emoción y le alegraron la vida a toda una generación que nunca había visto una blanquirroja triunfadora). Si a eso se suma que el gobierno entrante le ha puesto la puntería a las mineras y que existen numerosos antecedentes de “protestas populares”, como la orquestada por el Sr. Aduviri para paralizar proyectos mineros, tenemos en el Perú el banco de pruebas perfecto para esta nueva arremetida (¿o habría que llamarlo negocio?) de las ONG derechohumanistas.

Que vayan poniendo las barbas en remojo los miembros de la SNMP. No es descabellado imaginar que, dentro de poco, los sentarán junto a Ratko Mladic para enjuiciarlos como criminales. De nuevo lo decimos: calcular la perfidia caviar es un imposible matemático…

lunes, 25 de julio de 2011

El misterio de la "Mano Negra"


Por Eduardo Mackenzie

Para los comunistas la derecha no existe, sólo hay “extrema derecha”. Ellos rechazan las particularidades, los grados, los matices y la complejidad de las sociedades abiertas y de la vida en general. Cuando el debate se calienta, sus adversarios son “nazis”, “fascistas” y “paramilitares”. Esos epítetos infamantes son una de sus armas favoritas en su combate desesperado contra la civilización y la democracia. Ese enfoque es un resultado más del sociologismo ramplón del marxismo. Hacia finales de los años 1940, ellos sometieron a una tercera parte de la humanidad mediante la violencia y el terror y engañaron a millones con su lenguaje falso, sobre todo en Europa, Asia y América Latina. Hoy ese imperio se ha derrumbado y las gesticulaciones de los PC residuales son vistas como lo que son: fraudes, insultos a la inteligencia. ¿Salvo en Colombia?

Los que le aconsejaron al presidente Santos que lanzara, hace unas semanas, el cuento de que había en Colombia una “mano negra de extrema derecha”, comparable y tan belicosa como la “mano negra” opuesta, las Farc, pues ambas quieren “frenar los avances del gobierno, desestabilizar el país y crear una sensación de caos”, por lo cual ambas deben ser “aisladas y marginadas”, como advirtió el presidente Santos en infortunada disertación, buscan manipular miserablemente a la opinión pública.

La verdadera extrema derecha es algo muy particular: ella odia el cristianismo y tiene el mundo pagano como telón de fondo. La extrema derecha es anti liberal y rabiosamente antiamericana, anti atlantista y anti construcción europea. La extrema derecha preconiza el darwinismo social, es anti elitista, xenófoba y, sobre todo, antisemita, anti sionista y anti Israel.

¿Dónde está esa extrema derecha en Colombia? Quien pueda señalarla, con datos objetivos, que lo haga. Digan dónde está, pero pruébenlo con rigor y sin repetir los clisés que los mamertos quieren endilgarles a sus adversarios.

La extrema derecha es una corriente subversiva que milita contra el orden establecido. Ella trata de destruir, por la fuerza y por la propaganda, el sistema democrático para erigir un régimen estatista, antijurídico y antiparlamentario dominado por un jefe providencial, llámese Duce o Führer. Este desmantela todo organismo de representación ciudadana pues nada debe interponerse entre él y el pueblo.

¿Quién habrá aconsejado a Santos de llamar "mano negra" a quienes no comparten deslinde de la Seguridad Democrática? La extrema derecha no es idéntica pero se parece mucho a la extrema izquierda. Ambas combaten el capitalismo, las libertades democráticas y el Estado de derecho. Ambas detestan la noción de individuo y la moral y están convencidas de que arreglarán todos los problemas y crearán la sociedad “perfecta”. Esas corrientes convergen ante ciertas coyunturas. Los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos fueron saludados en Francia con champagne por jóvenes del Frente Nacional de Jean Marie Le Pen, así como por trotskistas y por Carlos, el terrorista islamista encarcelado. Todos estaban felices de que “el imperialismo, los sionistas y sus aliados” hubieran sido “golpeados en su propia casa”.

Stalin ayudó a Hitler a conquistar el poder al prohibir la alianza de los comunistas con los socialistas alemanes. En 1939, Stalin firmó con Hitler el pacto que desató la segunda guerra mundial. El PCF pidió al ocupante alemán autorización oficial para distribuir L’Humanité desde junio de 1940. Ese año fue creado, con ayuda de trotskistas, el Movimiento Nacional Revolucionario, que le apostó a la victoria total de Alemania. Ellos creían en la edificación de un “nuevo socialismo”, “sin judíos, masones ni jesuitas”. Desorientado por el ataque sorpresa de Hitler a la URSS, Stalin condujo de manera inepta la guerra contra el fascismo hitleriano. Sólo el heroísmo del pueblo y la ayuda de Occidente salvaron a ese país de la esclavitud.

El comunismo y el nazi-fascismo son hermanos gemelos. Esos dos movimientos totalitarios comparten una misma genealogía: la primera guerra mundial y el socialismo. Ni Lenin, ni Hitler, ni Mussolini, ni Stalin, ni Trotsky, ni Mao fueron ni liberales, ni gente “de derecha”. Todos crearon partidos obreros. Los crímenes de esos dos sistemas presentan fuertes analogías. Los comunistas exterminan millones de personas en nombre de la supremacía de una clase y los nazis hicieron lo mismo en nombre de la supremacía de una raza. Los nazis decían lo que iban a hacer. Los comunistas ocultan su programa. “El comunismo es el nazismo más la mentira”, escribió Jean-François Revel.

Los padres del "socialismo científico", Marx y Engels, planearon y teorizaron sobre masacres de naciones enteras. Los primeros en teorizar, desde 1849, sobre la “limpieza étnica” y la masacre de razas y de naciones enteras, consideradas “sin futuro”, fueron los padres del llamado “socialismo científico”: Marx y Engels.

En Colombia no hay una extrema derecha. ¿Y los paramilitares? ¿Y las Auc de Fidel Castaño y Mancuso? ¿Y las Bacrim? Todas esas bandas cometieron atrocidades idénticas a las de las Farc. En su primera fase hubo una lógica antisubversiva y de autodefensa frente a la expansión fariana. Después, se impuso la lógica mafiosa: barrer a las Farc para preservar el negocio narco-traficante. Pues éstas, desde 1975, querían imponer su hegemonía no solo a las regiones sino al narcotráfico. La cuestión ideológica nunca fue central en ese pleito entre criminales. De hecho, en las bases y entre los jefes y cuadros narcotraficantes y paramilitares hubo y hay de todo, desde liberales “progresistas” (como Pablo Escobar), hasta filo nazis (como Lehder), ex guerrilleros del M-19 (como Diego Viáfara) y miembros de las Farc. El “Negro Vladimir”, jefe paramilitar que cometió más de 800 asesinatos, era un comunista y ex guerrillero de las Farc. ¿Olvidamos acaso que Fidel Castaño y Rodríguez Gacha decían que luchaban “contra el comunismo y la oligarquía”? Hoy esas convergencias continúan, sobre todo entre las Farc y las Bacrim. Éstas últimas, aunque no aspiran a tomar el poder, buscan tener influencia local y expandirse para consolidar su negocio, pero no tienen una visión particular del mundo. Por eso pocos creen que esas bandas son la extrema derecha que denunciara el presidente Santos.

En cambio, desde hace décadas, hay una extrema izquierda identificable, intolerante, subversiva, armada, obtusa y cruel que monopoliza el uso de la ultra violencia contra el pueblo y contra el Estado constitucional y democrático. Esa gente comete salvajadas todos los días contra los civiles y contra militares y policías y se disfraza de “oposición legítima” que lucha contra un “régimen opresivo”. Esa gente atrae a sus redes clandestinas a jóvenes generosos pero incautos y engatusa a partidos y sindicatos rojos y rosados de Europa y Estados Unidos, los cuales, por ceguera ideológica, no ven la verdad.

La izquierda colombiana siempre fue hipócrita ante el tema de los paramilitares. Éstos son, un día, de “extrema derecha” y, al día siguiente, no. “No debe haber negociación con los paras pues son criminales comunes, no delincuentes políticos”, dicen. ¿Cómo justifican entonces su caracterización inicial? Para ella, en cambio, sí se puede negociar con las Farc pues son delincuentes “políticos” de extrema izquierda. Conclusión: el paradigma del mal son los paras, mientras que las Farc (el motor de todas las violencias de la Colombia actual) es un mal menor.

En Colombia no hay una extrema derecha. Lo que sí hay es un frente no declarado, quizás incipiente y desorganizado, por ahora, pero pluralista y cada vez más vasto, contra las Farc. Es un frente anti-comunista pues las Farc son comunistas. Es un frente humanista, legítimo y fecundo, donde hay varias corrientes, que se inscriben, todas, en un marco legal, liberal-conservador, religioso y laico, patriótico y cosmopolita, de derecha, de centro e incluso de izquierda. Es una corriente anti-comunista sin relentes extremistas o “fascistas”. Es un anticomunismo virtuoso, de demócratas, de gente que rechaza todas las “alternativas” armadas, la barbarie de las Farc y la de organismos tipo Auc o Bacrim y que denuncia el narcotráfico.

Es un frente anti-comunista que crece ante los horrores que perpetran todos los días las Farc. Ese frente no es ni “fascista”, ni de “extrema derecha”. Es el bloque de todos aquellos que piden que Colombia vuelva a ser un país normal, sin la amenaza permanente que encarna esa banda.

El invento de “la mano negra de extrema derecha” fue creado por gente que sabe que ese repudio es tan grande que ha generado no sólo manifestaciones masivas contra esos criminales, sino una nueva libertad de tono, de palabra y de análisis, entre periodistas, blogueros, columnistas, estudiosos, activistas y en una parte de la clase política. Ese espíritu ciudadano votó dos veces por Álvaro Uribe, un liberal de centro, y lo apoyó siempre. Y votó por Juan Manuel Santos pues él proponía continuar la política de seguridad democrática. Ese espíritu ciudadano, esa revolución intelectual importante, le exige ahora a Santos un regreso a la vía correcta, al combate sin concesiones, y sin falsos amigos, para ponerle fin al terrorismo, sin lo cual Colombia no alcanzará la prosperidad a la que tiene derecho.

Ello es visto por las Farc y sus aliados “de avanzada” como una amenaza. Pues sus mentiras y amalgamas son cada vez menos eficaces. La gente ya no les traga entero. Por eso quieren fragilizar, desviar y desmantelar ese frente de rechazo anti-Farc, calumniándolo. Pretenden, además, erigir una censura y aumentar la auto censura de la prensa para que la batalla de ideas, y la batalla por la información y por la formación de una opinión pública más alerta, colapse y sólo quede en pié el combo folklórico-sangriento de las Farc y sus ecos detestables en los medios de comunicación, en las universidades y, sobre todo, en el aparato judicial.

El totalitarismo muestra sus orejas no sólo a través de la acción armada de las Farc. Los ataques al constitucionalismo colombiano (contra la separación de poderes, por la preeminencia del poder judicial sobre los otros poderes, el menoscabo de las garantías procesales, la manipulación de pruebas, la idea de que la ideología