jueves, 17 de mayo de 2012

Los marchantes y protestantes



Este es un país donde cada día se realiza por lo menos una marcha a favor o en contra de algo. Es impresionante. Hace unos días vi a unos chicos marchando a favor de los pelícanos. Ayer un grupo de almas nobles salió en marcha a favor de un cura y en contra de otro.  Y para hoy se tiene prevista la marcha en favor de la alcaldesa Susana Villarán y en contra de la revocatoria. Creo que ya van dos, porque en enero hicieron otra. Mañana debe haber otra marcha. Es algo inquietante no saber que viene después. Los ciudadanos necesitamos que alguien nos anuncie las marchas de la semana. Creo que las radios deberían olvidarse del pronóstico del tiempo y del reporte vial, para ofrecer algo más útil como la guía de marchas de la semana.
Creo que ya necesitamos una oficina pública que no solo otorgue los permisos para estas marchas sino que además organice un poco el asunto, por ejemplo con un calendario y unas rutas para que las marchas no se encuentren los mismos días o en las mismas avenidas. También podría señalar los días conmemorativos con anticipación, ya que el calendario moderno ha eliminado los santos que antes aparecían debajo de cada fecha, para reemplazarlos por celebraciones más cívicas tales como el día del VIH, el día de la TBC, el de los niños Down, etc., pero también con causas más memorables como el día del orgullo gay. Me parece que necesitamos varios calendario porque no van a entrar tantas celebraciones, pues también debemos añadirle los que se crean oficialmente como el día del trabajador administrativo, el día del trabajador judicial, el día del maestro, etc. Las imprentas deberían empezar a fabricar calendarios con todas estas celebraciones cívicas para no perdernos ninguna. De hecho vamos a necesitar varios calendarios.
En aras de la mejor organización de la sociedad, creo que debemos crear la Oficina Pública de Marchas y Protestas, que por supuesto, sea descentralizada. Su primer acto debería ser proponer la creación del Día Nacional de la Marcha de Protesta, hacer una plaza pública con un monumento al marchante o al protestante. Sugiero que se inspiren en una chica ucraniana sosteniendo en alto un cartel con los pechos descubiertos y dando un grito indignado. Todo esto elevaría las marchas y protestas a un nivel de tradición popular similar al que tienen las procesiones. Además, le otorgaría a los marchantes una categoría de representantes de una tradición y no ese aspecto de vagos y nerds que usualmente tienen. También podría manejar una base de datos para que los eslogans o las consignas no se repitan y se respete el derecho de autor.
Sugiero que se nombre como primer director de la Oficina Nacional de Marchas y Protestas al señor Mario Huamán, debido a su larga trayectoria como organizador de marchas de protesta y como primer colaborador y asistente perenne de cuanta marcha se organiza en la ciudad de Lima. Sin duda alguna, Mario Huamán es quien mejor simboliza y representa al vago nacional, el que prefiere andar jodiendo a todo el mundo en marchas de protesta antes que hacer cosas más útiles y efectivas. Además Mario Huamán es el representante máximo del vividor sindicalista que cobra sin hacer nada. Mejor dicho, nada bueno.
Espero organizar pronto una marcha en favor de estas ideas.

Dante Bobadilla R