Me pregunto qué fuman los rojos para vivir siempre alucinando con la tenebrosa idea de que el mundo está en peligro de ser devorado por una gran conspiración de poderes ocultos, que mueven los hilos de los medios para imponer su oscura y malvada intención de dominación "que se despliega a través del control que poco a poco se endurece hasta que se inoculan en las venas de la sociedad maneras de entender el mundo que justifican la dominación". ja ja ja Este es el típico delirio con el que viven rojos, progres y caviares, como se puede leer en la última columna de la activista Rocío Silva Santisteban, vaca sagrada de La Mula y directora de la CNDH, antro caviar de donde salen todas las denuncias contra el Estado peruano en defensa de terroristas y agitadores del comunismo nacional.
Parece que en algún momento de su infancia los izquierdistas sufrieron una especie de violación mental por la que, efectivamente, se les inoculó maneras perversas de entender la realidad y alucinar con monstruos que pretenden devorar a la sociedad. Tal vez el origen de esas alucinaciones progres esté en el seno de sus hogares o de sus familias, dominadas quizá por un patriarcado feroz y abusivo contra el que hoy tratan de rebelarse mediante sus elucubraciones político-sociales. Habría que apelar al psicoanálisis para descubrir las raíces profundas del progresismo.
Tiene que haber una manera psicológica de entender esos delirios mentales con que los progresistas suelen adornar sus columnas y justificar sus actitudes en favor de la violencia y la rebelión. Obviamente la suya no es la manera más adecuada de entender la realidad. Su discurso es un refrito. Su análisis no solo es desquiciado sino sumamente pobre, infantil y bastante ridículo. De hecho en el mundo hay una gran variedad de intereses en juego -todos legítimos- que constantemente compiten como parte de la negociación habitual de la vida. Pero de allí a vivir alucinando peligros con dragones y transformers que quieren apoderarse de la sociedad dista más de un porro.
Esta forma "progresista" de pensar conduce a la característica mediocridad de los artículos que perpetran, los progres, pues siempre están girando en torno a la misma lógica diabólica de la dominación, y justificando y alentando la lucha contra esos monstruos malvados, a los que vincula con la empresa. Toda una fábula infantil de buenos y malos que suele llevar a las sociedades infectadas con progres a situaciones críticas, especialmente cuando se juntan los desquiciados de izquierda y forman una congregación de iluminados que buscan la guerra santa para liberar al pueblo de los malos. Ya sabemos el baño de sangre en que acaba eso.
Por desgracia, nuestro subdesarrollo nos ha impedido reducir sustantivamente estas patologías sociales. La mala gestión educativa ha sido una de las principales causas. Las universidades nacionales siguen siendo antros de infección mental de comunistas. Incluso desde el colegio ya salen pervertidos que llevan banderolas con la imagen del Che, como se ha visto en Cajamarca, gracias a la labor nefasta del SUTEP, sindicato de comunistas cavernarios que ha empobrecido la educación del país hasta llevarla a sus mínimos históricos. A mayor subdesarrollo e ignorancia, mayor izquierdismo socialista. Eso es como una ley. Por eso estos se oponen tanto a lo que llaman despectivamente "desarrollismo".
Pero todo ese relamido discurso progre sobre la dominación perversa de los oscuros poderes, es utilizado una vez más por Rocío Silva Santisteban solo para condenar el despido de Claudia Cisneros del noticiero de Panamericana. Ahora resulta que la neurótica Claudia Cisneros es una mártir del progresismo porque se rebeló a "seguir los dictados del telepronter". La lucidez de nuestra ilustre comentarista no le da para entender más razones puntuales. De hecho a Claudia Cisneros la contrataron para leer el telepronter y no para ponerse majadera con los entrevistados que no le gustan. También deplora nuestra ilustre caviar el despido de los Radikales Libres en canal 11, pero anuncia que ahora están en La Mula, "último bastión", dice, aunque no dice de qué. Debe ser de los iluminados.
La verdad no se sabe qué es lo que defienden estos progres. De hecho La Mula no es ningún bastión de la libertad de expresión, y eso me consta desde que arrimaron mi blog a un costado por criticar la actitud de la CNDH frente a las acciones de vandalismo promovidas por el alcalde comunista Oscar Mollohuanca en Espinar, a quien defendían a capa y espada. Claro que entonces no hubo ningún "progresista" que sintiera que ese retiro intempestivo de mi blog fuera un atentado contra la libertad de expresión. La típica hipocresía y doble moral de la izquierda solo les permite protestar cuando un progre es sacado de un programa, pero no cuando ellos hacen exactamente lo mismo.
Como sea, la verdad es que ya resulta aburrido leer a los progresistas porque son una repetición constante de sí mismos; andan siempre atormentados por el mismo delirio de la dominación de los oscuros poderes fácticos que se ciernen sobre la sociedad y prestos a jugar su papel de superhéroes para salir a luchar por la justicia en defensa de los más débiles. Todo un cuento infantil convertido en ideología política. Ridículo. Debe haber una explicación psicológica para esta forma de perversión mental, digo yo.
Dante Bobadilla Ramírez
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